Las mejores vistas a la Acropolis

martes, 26 de abril de 2016


¡Llegó el gran día! ¡¡Nos vamos a Atenas!! Los dos montamos en el avión ilusionados por descubrir la capital griega. Fran feliz porque al fin iba a descubrir ese país al que tantas veces había deseado ir; y yo (Sara) impaciente por descubrir si las críticas que había escuchado de la ciudad eran erróneas. Y así fue. ¿Te vienes con nosotros a descubrir Atenas?

Tras 3 horas de vuelo, estamos en tierras griegas. ¡Por fin! Cuando llegamos son ya las 2 del mediodía, así pues, nos damos prisa en salir lo antes posible del aeropuerto ya que todavía tenemos toda la tarde por delante.
Cogemos el bus X95, el cual en poco más de 1 hora nos deja en Plaza Syntagma (si queréis conocer todas las opciones de transporte del aeropuerto a la ciudad, podéis leerlo en el post de datos prácticos). Tras pasar por el hotel para dejar las mochilas, nos disponemos a comenzar a conocer Atenas. ¡Comenzamos!


El metro nos deja en Monastiraki. Al pisar la calle, se nota que es sábado y está repleto de turistas y atenienses. Razón suficiente para dejar esta zona para otro día que se pueda pasear más tranquilamente. Así pues, esquivando a la gente, llegamos a la atractiva iglesia bizantina de Kapnikarea del S. XI localizada en una de las calles más comerciales de la ciudad. No es el único ejemplo bizantino que encontraréis por la ciudad, pero para nosotros sí el más hermoso y sorprendente.


Cerca de la pequeña iglesia de Kapnikarea encontramos la catedral, la cual nos decepcionó bastante. Nosotros nos la encontramos en obras tanto en su exterior como en el interior, sin embargo, tampoco nos dió la sensación de perdernos demasiado. Por el contrario, sí que merece la pena la pequeña iglesia del S. XII, localizada al lado. Conocida con el nombre de Pequeña Metrópolis, es una iglesia de mármol construida sobre las ruinas de un templo.


Continuamos subiendo y bajando las calles atenienses y nos encontramos muy cerca de la catedral con el Agora Romana. Nuestra primera idea era visitarlo durante el último día en Atenas, sin embargo descubrimos que permanece cerrada por obras por lo que aprovechamos que estamos allí para ver desde fuera lo más característico: la puerta de Atenea Archegetis y la torre de los Vientos la cual muestra un buen estado de conservación. Esta fue construida en el S.I por un astrónomo sirio y servía como un ingenioso reloj de sol, veleta, reloj de agua y brújula.



Seguimos paseando por Atenas, sin evitar echar la vista al impresionante Partenón que corona la ciudad. Decidimos que la mejor manera de tener el primer acercamiento a la ciudad, es visitando uno de sus museos más representativos de aquí: el museo de la Acrópolis, el cual muestra los tesoros recuperados del monumento. Al entrar, podréis contemplar las ruinas de un antiguo barrio ateniense descubiertas durante las obras.


¡¡CONSEJO!! La entrada al museo es de 5 euros, y gratuita si eres estudiante. ¿Te sucede como a nosotros y tienes carnet de estudiante pero caducado? ¡No hay problema! En nuestro caso, tenemos tarjetas de estudiante caducadas desde hace ya 2 años. Al entregarlas tan solo nos preguntaron que era la fecha que aparecía en el carnet (la fecha de caducidad) pero diciendo que es el día en el que empezamos a estudiar en la universidad, solucionado. Una excusa que nos sirvió tanto en el museo de la Acrópolis como en el resto de lugares turísticos de Atenas.

Tras dejar las mochilas en el guardarropas, accedemos al museo.
Merece la pena dedicarle un tiempo a disfrutar todo el museo pero si no disponéis de mucho tiempo, lo que no os podéis perder es la galería del Partenón y las cinco magníficas Cariátides (las famosas columnas que sujetaban el porche del Erecteion). En realidad, hay 6 estatuas, pero esta última adivinad donde se encuentra...Correcto! en el Museo Británico.


Antes de terminar vuestra visita al museo, os recomendamos que subáis a la cafetería de la 2º planta y disfrutéis de las bonitas vistas de la Acrópolis.



Salimos del museo. Queda apenas 1 hora para que empiece a oscurecer y pensamos que la mejor forma de acabar nuestro primer día en Atenas, es viendo la Acrópolis desde uno de los mejores miradores de la ciudad, la colina de Filopapos.
Se trata de un agradable paseo rodeado de pinos que incluye además diversas ruinas destacables. En lo más alto de la colina, disfrutaréis de unas vistas increíbles. Pero como vale más una imagen que mil palabras, aquí os dejamos algunas fotografías que tomamos durante la puesta de sol.


Con estas bonitas vistas, tenemos que despedir nuestro primer día en Atenas. Estamos deseando seguir descubriendo todos los rincones de Atenas, pero tendrá que ser para el próximo día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario