Arrivederci Roma!

martes, 26 de enero de 2016


Cuarto y último día en Roma! Es increíble lo rápido que pasan los días cuando estás de viaje...pero sí; el día de marcharnos ha llegado. Sin embargo, hasta las 10.30 no tenemos que coger el bus que nos llevará de vuelta al aeropuerto. Aún nos queda algo más de una hora para disfrutar de la ciudad romana.


Son poco más de las 8.30 y con la mochila al hombro salimos del hostal con ganas de aprovechar nuestros últimos momentos en Roma. Antes de partir, nos habían recomendado visitar la Basílica de San Juan de Letrán y como toda recomendación es muy bien recibida, allí que vamos.

Tras un paseo por la Via Emanuele Filiberto llegamos a la plaza de San Juan de Letrán. Como es habitual en las plazas romanas, en el centro de esta se encuentra un enorme obelisco y al fondo el Palacio Letran y la Basílica con el mismo nombre.


La Basílica de San Juan de Letrán ha sido durante mil años la más importante de la cristiandad. Fue fundada por Constantino en el S. IV convirtiéndose en la primera basílica cristiana construida en Roma. Tal fue su importancia, que hasta el S.XIV fue el primer lugar de culto papal.
A lo largo de su historia, ha sufrido invasiones e incluso incendios, por lo que la imagen de la basílica que vemos actualmente, es el resultado de una serie de restauraciones.


Antes de entrar a la basílica, tendréis que pasar un control de seguridad. Podréis entrar con mochilas sin problema pero según lo que llevéis os harán dejarlo allí e ir a buscarlo a la salida. En nuestro caso, tuvimos que dejar la bolsa donde llevábamos el gel, el desodorante,... así que como veis el control es bastante exhaustivo.
De su interior destacan los laterales de la nave central, donde se encuentran distintas esculturas de los apóstoles del S.XVIII, cada una de ellas de 4,6 m de altura.




En la misma plaza donde se encuentra la basílica encontramos la Scala Santa. Se trata de una escalera la cual se cree que fue la que utilizó Jesús en el palacio de Poncio Pilatos en Jerusalén. Actualmente, los peregrinos la suben de rodillas, parándose en cada escalón para rezar una oración. Puesto que íbamos bien de tiempo y que pasábamos por allí mismo, no pudimos evitar asomarnos y esto fue lo que nos encontramos.


Ahora sí, ya es hora de ir hacia la estación de Termini donde cogeremos el bus que nos llevará de vuelta al aeropuerto. De camino hacia allí pasamos por la iglesia de Santa Croce in Gerusalemme, fundada en el 320 por la madre del emperador Constantino. Actualmente se trata una de las siete iglesia romanas de peregrinación.



Llegamos a la estación y vamos directos a la oficina de Terravision, ya que aquí es donde tendréis que recoger los billetes válidos para acceder al autobús. Os dejamos el post de datos prácticos donde os explicábamos todo de forma más detallada.

Aunque la moneda que tiramos a la Fontana di Trevi nos promete que volveremos a Roma algún día, de momento tenemos que decirle adiós a esta bella ciudad. Arrivederci Roma!

1 comentario:

  1. han recorrido muchas partes bellas de europa, os admiro por eso pero vamos chicos, pueden adquirir paquetes de viajes todo incluido a muy buen precio para cruzar el charco y visitar México. No se pierda la oportunidad de nadar en Cancún o beber Tequila o mezcal en Jalisco.
    Saludos

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