Que ver en Gante

martes, 10 de noviembre de 2015


Antes de iniciar nuestro viaje a Bélgica, no habíamos podido evitar hacernos la siguiente pregunta: ¿Brujas o Gante? Y es que son tan distintas, que después nos dimos cuenta que no se podían comparar. Brujas mucho más turística y Gante más auténtica. ¿Nuestro consejo? Si podéis por cuestión de tiempo, no dudéis en visitar las dos.


Nuestro segundo día en Bélgica, queríamos aprovecharlo para visitar Gante, la capital de la provincia de Flandes Oriental en la región Flamenca y que se encuentra a tan solo 57 km de Bruselas. Para llegar hasta allí, podéis ir en tren tal y como os explicamos en el post de datos prácticos.
La estación de trenes de Gante, se encuentra algo alejada del centro histórico, aunque en media hora aproximadamente podéis llegar andando. Si eres algo más perezoso también podéis usar transporte público. Nada más llegar a Gante, la primera imagen con la que os encontraréis es esta.


Nos quedamos alucinados con la cantidad de bicicletas que había allí... luego lo entendimos y es que en Gante, igual que en el resto de Bélgica, suelen acostumbrar a usar la bicicleta como medio de transporte. Subimos una larga calle de camino al centro de la ciudad, desde la cual podéis coger el tranvía o dar un paseo a pie. Antes de llegar a nuestra primera parada, justo al lado del canal encontramos el Palacio de Justicia.


Llegamos al centro histórico y lo primero que nos da la bienvenida es el Castillo de Gerardo el Diablo. Este castillo data del siglo XIII y su ubicación junto al río Escalda le da una belleza especial. Su utilidad ha sido muy variada desde su construcción: monasterio, residencia real, seminario, orfanato y cárcel. 


A pocos metros de el, encontramos los edificios mas importantes de la ciudad. La catedral, conocida como la catedral de San Bavón, fue levantada sobre las ruinas de la iglesia de San Juan Bautista. En su interior, podemos encontrar un tesoro artístico como la "Adoración del Cordero Místico".
No os olvidéis de bajar al sótano y ver los restos de la antigua iglesia. Nosotros no pudimos ver la catedral, ya que se encontraba en obras, una pena :(



En la misma plaza de la catedral, se encuentra el teatro Nacional. En su fachada, Apolo y las musas contemplan la preciosa plaza. 


Y llegamos a uno de los platos fuertes de Gante, la torre Belfort, coronada por una veleta en forma de dragón, del año 1380. Desde lo más alto tendréis una vista espectacular de toda la ciudad. Nosotros por ir mal de tiempo no pudimos ascender, pero por algunas fotos que hemos visto creemos que merece la pena dedicarle unos minutos.



Continuando recto, detrás de la torre, se encuentra la casa gremial de los albañiles y enfrente de esta la iglesia de San Nicolás. Esta iglesia es uno de los monumentos más antiguos de la ciudad de Gante ya que su construcción se inició a principios del siglo XIII reemplazando a una anterior iglesia románica. Un dato curioso, es que esta iglesia fue construida por los comerciantes de la ciudad.




Muy próximo a la iglesia, encontramos el Ayuntamiento de la ciudad, digno de mencionar por su gran tamaño y su fachada. Estamos acostumbrados a encontrar los ayuntamientos de las ciudades en una plaza, sin embargo, en el caso de Gante, el ayuntamiento se encuentra en la intersección de dos calles: Botemarkt y Keure.


Continuamos nuestro recorrido por las calles empedradas hasta llegar al Puente de San Miguel y la iglesia de San Miguel. En el puente, podéis obtener unas preciosas vistas del canal que recorre Gante, y desde aquí diferentes embarcaciones dan paseos por la ciudad. 
Nuestra mala suerte en Gante, hizo que no pudiésemos entrar a la iglesia de San Miguel, porque se estaba celebrando un funeral.



Bajando las escaleras, llegamos al puerto antiguo de la ciudad. En él se encuentran Korenlei y Graslei, el antiguo mercado de las hierbas y el mercado del grano, separados por el río Leie. Es uno de los lugares mas concurridos y fotografiados de Gante, debido a las hermosas fachadas de los edificios que lo componen, como la Casa de los Medidores de Grano.


Continuando la calle por el lado izquierdo del canal, se llega al Castillo de los Condes de Gravensteen. Esta fortaleza es una de las mejor conservadas de Europa, y que también estaba en obras en nuestra visita. El foso que la rodea, bañado por el rio Lys, facilitaba la defensa del edificio a lo largo de los siglos, ejerciendo de Casa de la Moneda y cárcel.
En la plaza, donde ahora se encuentra la oficina de turismo, se realizaban las ejecuciones de su época.



Volvimos al centro, cruzando al otro lado del río y entramos a la Lonja de la carne, Este gran edificio que antaño sirvió como mercado de la carne, que llegaba directamente del rio que pasa a su lado. Al entrar, no os sorprendáis, ya que su techo esta cubierto de jamones que cubren todo el interior.


Paseamos por las calles hasta llegar a la Plaza Vrijdamarkt, la plaza mas grande y céntrica de Gante, donde se pueden encontrar diferentes puestos de comida. Nosotros aprovechamos para descansar y comer las típicas patatas fritas. 
Desde ahí, buscamos el callejon de los grafittis. Un callejón estrecho, en el cual todas su paredes están pintadas de grafittis, aunque la mayoría no son dibujos, el conjunto en si es sorprendente.


Hasta aquí, completamos un recorrido por la medieval Gante, y volvimos a la estación para llegar a nuestra siguiente parada del día: Brujas.

3 comentarios:

  1. Siempre me he muerto de ganas por ir a Brujas.....ahora me muero de gana por ir a Gante y Brujas ;)

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  2. queda anotada en mi agenda de sitios a visitar

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  3. Tengo pendientes esas dos ciudades. Espero que pronto se vuelvan realidad. Y que impresion, ver tantas bicicletas estacionadas!!! ya lo vi en Amsterdam y el Copenhague pero no deja de llamar mi atencion!! wow

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