Paseando por Bérgamo

viernes, 30 de enero de 2015


Tras terminar la visita a Milan, cogimos un tren regional con destino a Bergamo, para ver la ciudad antes de ir al aeropuerto y volver a Zaragoza. 


  

El trayecto del tren dura aproximadamente 1h y media ya que va parando por cada uno de los pueblos.
La ciudad de Bergamo se divide en dos partes: la zona alta y la zona baja, conectadas por un funicular. Cuando llegamos y tras comprar un mapa de la ciudad, (la oficina de turismo a las 17:30 cierra por lo que ya la encontramos cerrada), subimos hacia la ciudad alta de Bérgamo que es la zona realmente bonita.

Nuestro primer destino era la plaza Vieja ya que está situada en el corazón de Bergamo Alto. Es una plaza rectangular del siglo X y XI, que se fue rodeando de casas, creando así un gran efecto entre las callejuelas estrechas de origen medieval. 
En el centro de la plaza, esta la Fontana de Alvise Contarini, típico ejemplo de fuente barroca, con tritones y leones. Fue donada por Alvise Contarini en 1780, y tras ser retirada, se devolvió a su lugar actual en 1922.



En la misma plaza Vieja, se puede ver una torre alta llamada torre Cívica o Campanone.
La Torre Campanaria "el Campanone", eregida en el siglo XI, toca cada noche a las diez, 100 toques de campana para recordar el antiguo toque de queda. 
Nosotros a las horas que llegamos ya estaba todo cerrado por lo que no pudimos subir a lo alto de la torre, sin embargo, creemos que es muy recomendable su visita para poder ver la plaza y las calles empedradas de Bergamo Alta.




Localizado al fondo de la misma plaza, encontramos el palacio de la Ragione. 
Construido en la segunda mitad de 1100, su fachada principal estaba orientada hacia el sur, pero con el desarrollo de la plaza, a mitad del 1400 decide cambiarse al norte, abriendo unos arcos en la planta baja. Esta considerado el ayuntamiento mas antiguo de Italia.



Enfrente del Palazio, se encuentra la Biblioteca Cívica. Construida en 1604 fue utilizada como Ayuntamiento hasta 1873. Ademas del pórtico, tiene un atrio en el cual se encuentran dos monumentos funerarios del 1700.

Atravesando el palazio de la Ragione, encuentras a la izquierda el DuomoSu construcción en 1459, no se terminó hasta mitad de 1800.  Se encuentra situada junto a la Capella Colleoni y a la basilica de Santa Maria Maggiore, por esta razón pasa bastante  desapercibida por la sobriedad de su fachada de color blanco y de estilo clásico. 




La capilla colleoni está situada en el lado sur de la Piazza Vecchia. Bartolomeo Colleoni, capitán general de Venecia, hizo derribar la sacristía de Santa Maria Maggiore para construir allí su capilla. Iniciada su construcción en 1472, con estilo del renacimiento lombardo, el arquitecto diseñó el edificio en armonía con la plaza y sobre todo con la basílica. 
Sin duda, es la mas bonita de las fachadas de la plaza.




Junto a la capilla Colleoni podréis observar la iglesia de Santa María Maggiore. Edificada en 1137 como voto a la Virgen, es considerado el monumento mas importante de la ciudad. Su construcción tiene un dato interesante, ya que fue construida por los ciudadanos de Bergamo, tras realizar una promesa para superar una terrible epidemia de peste que invadía la ciudad.




En el otro extremo de la plaza encontramos el Battisterio. Construido en 1340 para el interior de Santa Maria Maggiore, en primer lugar, fue desmantelada y trasladada al Duomo, para ubicarla posteriormente en 1898 junto ambas iglesias, siendo este su emplazamiento actual. La parte superior esta compuesta de columnas y estatuas del año 1300, que representan las virtudes.  



Asombrados ya de la belleza que recoge esta ciudad, nos fuimos a cenar en un restaurante de la zona, del que os hablamos en el post de datos prácticos. Todavía nos quedaban dos horas para salir con el autobús que nos llevaría al aeropuerto pero queríamos ir con tiempo de sobra y poder pasear todavía más por las calles de Bérgamo.


Así pues, nuestro siguiente destino era la plaza Cittadella. Es una plaza formada por un conjunto de palacios de mediados del siglo XIV, cuya función inicial fue la de cuartel general militar. Hoy dos de esos palacios han sido reconstruidos en museos, uno de ciencias naturales y el otro de arqueología.



Desde aquí ya tuvimos que ir a coger el funicular que nos dejaría directamente en la parada de autobús del aeropuerto. Una pena porque todavía nos quedaban por ver varios puntos de interés: la fortaleza de la Rocca y el castillo de San Vigilio.


Además, no dudéis en pasear por sus empedradas calles, y ver también la iglesa de Santa Agata, el tempietto de Santa Croce, o algunos de los museos de la ciudad, como el Museo de las Ciencias Naturales, o el Museo de Arqueologia, ambos gratuitos.

Nosotros fuimos con el tiempo muy justo por lo que no pudimos disfrutar de Bérgamo lo suficiente. Una pena porque además, esta ciudad nos sorprendió muy gratamente. Es una suerte tener un aeropuerto de bajo coste tan cercano a Bérgamo porque será excusa para volverla a visitar; eso sí, la próxima vez con más tiempo.

PD: ya perdonaréis por la calidad de las fotos. Entre que era ya de noche y estaba lloviendo no han salido como nos hubiera gustado.



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